Violencia familiar baja en enero por menor consumo de alcohol y drogas en Tamaulipas
Menos denuncias en enero pese a la “cuesta”
A diferencia de lo que socialmente se pronostica, la llamada cuesta de enero no ha provocado un repunte en los reportes de violencia familiar en Tamaulipas; por el contrario, durante el primer mes del año se observa una disminución en las denuncias. La Policía Segundo Norma Alicia Ávila Díaz, coordinadora operativa de la Delegación Estatal de Atención a la Violencia Familiar y de Género, explicó que este comportamiento se relaciona con una baja en el consumo de alcohol y drogas derivada de la falta de recursos económicos tras las fiestas decembrinas.
En entrevista, Ávila Díaz detalló que, mientras diciembre concentra más ingresos por aguinaldos y celebraciones —lo que incrementa el consumo de sustancias y los conflictos intrafamiliares—, en enero la situación económica limita esos gastos y se refleja en menos llamados de auxilio. De forma coincidente, datos estatales muestran que Tamaulipas ha registrado descensos en el delito de violencia familiar al inicio de año, con reducciones de hasta 17% en enero de 2025 respecto a 2024, y de 36% frente a 2023.
Alcohol y fines de semana, detonantes principales
La coordinadora operativa señaló que el consumo de alcohol es uno de los principales detonantes de la violencia familiar atendida por la unidad, sobre todo en agresiones contra mujeres dentro del hogar. La mayoría de los casos se concentra en conflictos de pareja y tienden a incrementarse los fines de semana, cuando el consumo de bebidas alcohólicas suele ser mayor.
Ávila Díaz precisó que el descenso de reportes en enero no significa que la violencia haya desaparecido, sino que existe una relación directa entre la disponibilidad de dinero para alcohol o drogas y la incidencia de agresiones. “En diciembre, con aguinaldos y celebraciones, se presentan más situaciones de riesgo; en enero, el comportamiento cambia”, apuntó, recordando que ocho de cada diez incidentes de violencia familiar atendidos en el estado están vinculados al uso de alcohol.
Más denuncias no siempre significan más violencia
La funcionaria destacó que el aumento general de denuncias en otros momentos del año no necesariamente implica que haya más violencia, sino una mayor conciencia social para identificarla y reportarla. “Hoy la gente ya identifica que un grito, un empujón o una ofensa no son normales. Antes se normalizaban muchas conductas; ahora se denuncian, lo que crece es la denuncia, no necesariamente la violencia”, subrayó.
En este sentido, resaltó la importancia de campañas de sensibilización y capacitación en escuelas, colonias y medios de comunicación para que las personas reconozcan conductas de maltrato y sepan a dónde llamar cuando requieren apoyo. Las autoridades estatales han insistido en que la denuncia oportuna permite activar redes de protección, medidas de seguridad y acompañamiento psicológico y jurídico para las víctimas.
Niñas y niños, clave en los reportes al 911 y 089
Uno de los avances más relevantes mencionados por Ávila Díaz es la creciente participación de niñas y niños en la detección y denuncia de casos de violencia en sus hogares. “A los menores les damos información clara del 911 y del 089, y les explicamos que pueden llamar aunque no tengan saldo; hemos recibido reportes donde los niños nos dicen directamente que su papá está golpeando a su mamá, y esos llamados se atienden de inmediato”, explicó.
La Coordinación de Atención a la Violencia Familiar y de Género trabaja de la mano con el C5i y el Sistema Estatal de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) para canalizar estos reportes y garantizar una intervención rápida y especializada. Se enfatiza que todas las llamadas al 911 (emergencias) y al 089 (denuncia anónima) son gratuitas y pueden realizarse desde cualquier teléfono, incluso sin saldo.
Colonias con mayor incidencia y atención focalizada
Los reportes más recurrentes de violencia familiar en Ciudad Victoria se concentran en colonias como Loma Alta, Moderna, Azteca, Estudiantil, Modelo y San Marcos, donde la delegación mantiene vigilancia y atención constante. Estas zonas son consideradas prioritarias por la combinación de factores como densidad poblacional, rezago social y presencia de problemáticas asociadas al consumo de alcohol y otras sustancias.
La unidad refuerza sus patrullajes preventivos y su coordinación con otras áreas de seguridad y asistencia social para dar seguimiento a los casos reiterados y trabajar en estrategias de prevención comunitaria. Al mismo tiempo, se invita a la ciudadanía a no minimizar señales de maltrato y a utilizar los canales oficiales de denuncia para romper el ciclo de violencia dentro de los hogares.